Los videojuegos de carreras: de los clásicos Arcade a los simuladores más reales

hace 12 meses

Conoce todos los detalles de los videojuegos de carreras a los que llevas jugando desde siempre aunque nunca te hayas preguntado cómo surgieron y hasta qué punto están presentes en tu vida.

Los videojuegos de carreras son, sin duda, uno de los géneros más clásicos y más jugados, con una larga trayectoria y una lista de títulos aún más larga. ¿Cómo ha evolucionado este género a lo largo de los años y cómo influye en nuestro día a día? Existen todo tipo de carreras y de vehículos; desde el clásico automóvil diseñado únicamente para correr, pasando por carreras estrambóticas y divertidas, a juegos que te permiten crear tu propio vehículo o directamente que te dan la oportunidad de competir al volante de una nave espacial o incluso de un tanque.

De hecho, el primer videojuego de carreras no fue de coches o motos como se podría pensar. Fue un juego de carreras futuristas, es decir de temática espacial que presentaba naves galácticas compitiendo por llegar a la meta sin ser alcanzadas por los meteoritos y asteroides que obstaculizaban el camino, y con el objetivo de ganar más puntos que el rival. Se trata de Space Race que salió en 1973 y fue el segundo videojuego que creó Atari para Arcade. En este videojuego dos jugadores controlaban cada uno una nave en una pantalla partida, separada por una línea de tiempo que se iba consumiendo. Un mecanismo muy sencillo pero bastante adictivo, con vista cenital, en blanco y negro y un diseño muy escueto con pocos detalles.

Tan solo un año más tarde, la compañía japonesa Taito lanzó Speed Race, que mantenía el diseño simple y seguía utilizando un punto de vista cenital. Sin embargo, Speed Race destaca porque fue el primer videojuego de carreras en utilizar coches y en el cual la pantalla se desplazaba a medida que avanzaba el coche (denominado scrolling graphics). Diseñado para un único jugador, éste tenía que adelantar los coches que estaban en la pista y evitar chocarse con ellos. 1974 fue también el año en el que Atari sacó el videojuego de carreras Gran Trak 10 que esta vez utilizaba coches. El jugador tenía que conducir el vehículo por un circuito sinuoso e ir ganando un máximo de puntos antes de que se acabara el tiempo.

Sega fue el primero en introducir un juego de carreras con una vista trasera en 1976. En Road Race se pasó de controlar el vehículo desde arriba a controlarlo desde atrás, y el objetivo era dirigirlo por una carretera llena de curvas evitando salirse o entrar en contacto con los otros dos coches compitiendo. Ese año además, Atari lanzó Night Driver, el primer videojuego con vista primera persona cuya peculiaridad es que el jugador adopta el punto de vista del piloto.

Sin embargo, hasta el día de hoy el punto de vista más común en este tipo de juegos es la vista por detrás. Namco fue quien lo lanzó y popularizó a través del éxito que obtuvo su juego Pole Position en 1982, con licencia de Atari. Este juego fue diseñado por Toru Iwanati, quien diseñó también el icónico Pac-Man, y emulaba una carrera de Fórmula 1. De hecho, fue el primer juego en utilizar un circuito real (el de Fuji en Japón) y el sistema de clasificación por tiempos. Además, se dejó atrás el diseño simple y con pocos detalles para dar la bienvenida a fondos coloridos, carreteras más trabajadas y coches más realistas. Unos gráficos mucho más avanzados que fueron posibles gracias al uso de una tecnología más moderna que introdujo los sprites.

Con los años ochenta también llegaron los videojuegos de carreras que no se limitaban solo a conducir e intentar ser el más rápido. En 1983 Bally Midway se inspiró en James Bond para lanzar Spy Hunter: un juego en el que había que manejar un vehículo a la vanguardia de la tecnología y atacar a los coches enemigos con una variedad de armas, lo que hoy se conoce como carreras de combate

En este tipo de juegos de carreras de combate se encuentran decenas de títulos como el famoso Mario Kart que marcó este género en el que la velocidad o la conducción no son claves para ganar, sino más bien la habilidad para usar los ‘powerups’ y los elementos para atacar a tus enemigos. Mario Kart nació en 1992 para la Super Nintendo (SNES) y desde entonces ha tenido un éxito absoluto con once secuelas para diferentes consolas.

Pero no todos los juegos de combate entre coches son tan amistosos como el del simpático fontanero y sus amigos. Destruction Derby es un juego de 1995 desarrollado por Reflections Interactive para PlayStation, Sega Saturn y el MS-DOS de PC, basado en las carreras de destrucción cuyo objetivo es destrozar los vehículos. En el juego debes enfrentarte a los demás coches y destruirlos para ganar puntos. 

Efectivamente, los videojuegos de carreras no se limitan a imitar la realidad de los Fórmula 1 o de los rallies. Existe una gran variedad de juegos de persecuciones policiales o de carreras urbanas como el mítico Need for Speed de Electronic Arts (EA) cuyo título viene de una cita de la célebre película Top Gun. Este clásico del género apareció en 1995 y se convirtió en un hito gracias a los diseños detallados de los coches y de la carretera, además de introducir las persecuciones policiales en entornos urbanos y las misiones que se deben cumplir a grandes velocidades manteniendo la jugabilidad arcade.

Y frente a esto existen los videojuegos de coches ultra realistas y llamados simuladores que se centran principalmente en la conducción y en conocer el vehículo. Saber qué velocidad usar en las diferentes curvas y cómo manejar distintos vehículos para tener una experiencia lo más cercana a la conducción en carreras reales es lo que buscan estos juegos. Están enfocados a un público más paciente y que no busca solo divertirse y ganar carreras, sino al que realmente le apasiona el mundo de esta competición deportiva.

Es el caso de la exitosa serie Gran Turismo de Sony. El primer juego de esta serie salió en 1997 y gracias a su realismo absoluto, tanto en los coches como en el manejo y los circuitos, se ha establecido como el juego de PlayStation con más copias vendidas. ¿Puede ese hiperrealismo en la conducción influenciar al jugador a la hora de coger un coche en la vida real?

Según un estudio realizado por la Universidad de Xi’an Jiaotong (China) sobre los efectos que pueden tener los juegos de carrera en una conducción temeraria publicado en la revista Injury Prevention, el jugador de este tipo de juegos tiene tendencia a arriesgarse a la hora de tomar decisiones en una situación de conducción crítica.

Los expertos dividieron aleatoriamente en dos grupos a los participantes después de haberles hecho un test de personalidad. El primer grupo jugó durante 20 minutos a un videojuego parecido a Fórmula 1, y el segundo grupo jugó durante el mismo tiempo al Solitario, un juego totalmente neutro para la comparación. Después de 5 minutos los participantes hicieron el Vienna Risk-Taking Test en el que tenían que responder ante 24 situaciones de riesgo desde el punto de vista del conductor.

El tiempo que se tarda en darle al botón que pone ‘stop’ sirve para medir la disposición a asumir riesgos en la carretera. Aquellos que habían estado jugando al videojuego de carreras esperaron una media de casi 12 segundos antes de darle al botón, frente a los 10 segundos de reacción por parte del grupo de jugadores de Solitario.

La profesora de la Universidad de Enfermería de Pennsylvania, Catherine C. McDonald, apuntó a la agencia de noticias Reuters que “los juegos pueden afectar el comportamiento del usuario, pero los individuos que juegan a estos juegos pueden tener características distintas a aquellos que no juegan en absoluto”.  De hecho, el estudio indicó también que los participantes que resultaban ser más aventureros tras haberles hecho el test de personalidad tendían a arriesgarse más.

Tras un segundo experimento, el estudio concluyó que los participantes que habían jugado a un videojuego de carreras más violento frente a uno más tranquilo tenían tendencia a asumir más riesgos. Sin embargo, la profesora de Transporte y Seguridad vial de la Universidad de New South Wales en Sídney, Teresa Senserrick, explicó a Reuters que es lógico que 5 minutos después de haber jugado a un juego más violento se actúe más arriesgadamente en otro juego de conducción, pero no pasa necesariamente en la vida real. Además, añadió que el estudio no mencionaba si los participantes tenían o no carnet de conducir ni daba detalles de su conducción.

Desde luego, jugando a Happy Wheels Racing Movie Cars lo que conseguirás es pasar un buen rato al más puro estilo de los Autos Locos y al volante de icónicos coches como la Mistery Machine de Scooby-Doo o el Delorean de Regreso al Futuro. Un divertido juego de carreras y más pruebas con vista lateral, como el clásico juego de motos de Nintendo (NES) de 1984 ExciteBike o el más moderno y actual Hill Climb Racing que Fingersoft lanzó en 2012 para móviles.

Artículo escrito por Paula Gil Alonso.

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